lunes, 19 de agosto de 2019

Los loros

Son animales que parecen hablar pero solo repiten lo que escuchan imitando los sonidos. Parece que entienden lo que leen pero solo miran no ven, no analizan. Se los amaestra para que hagan divertir al público y en el Ecuador para que denigren a los opositores políticos. 

Son los que repiten sin analizar, reenvían sin entender y se hacen eco de cualquier cosa que satisfaga su pequeño ego insultador y frustradas ansias de castigo que ocultan un peligroso perfil de alguien que seguramente fue abusado de alguna manera. 

Cuando termine la campaña, de lo que sea que estén en campaña, usarán otros pretextos para proyectarse: el futbol, la religión, el gobierno de turno, las posiciones de otros en cualquier tema, etc.

Vemos con tristeza que la vida se ha encargado de amaestrarlos a golpes; pero a los ciudadanos conscientes más que divertirnos nos da lastima al ver como enfocan su triste existencia, llena de hipócritas apariencias, para proyectar sus frustraciones; y, lo más triste, creen sinceramente que están pensando cuando solo están repitiendo sin entender lo que su irracional ego ha implantado en su borreguil cerebro, pues son loros y de eso es algo de lo que no están conscientes. 

Mi vida en un partido de futbol

Como todo niño aprendí a amar el fútbol (y la vida) de la mano de mis padres. 

En mis primeros partidos, que corresponden a la niñez y adolescencia, jugaba atajando y defendiendo. Siempre cuidaba las espaldas de mis compañeros y no me preocupaba anotar. La solidaridad se imponía y la principal preocupación era incluir en mi equipo a los menos afortunados, a aquellos que nadie quería en los suyos y a varios algunas veces tuve la satisfacción de posteriormente verlos jugar en otras canchas, demostrando que solo necesitaban mostrarse y esa fue la oportunidad que tuvieron. Defendíamos y lo hacíamos bien. 

En mi juventud y de adulto joven, pasé como muchos al ataque. Me importaba más anotar y ganar que jugar bien. Me aprovechaba del mínimo error y buscaba la menor oportunidad para meterla. Me encantaba el reconocimiento de los compañeros de equipo y del publico, y entendí que muchos aprecian más a los que anotan antes que a los que abastecen o defienden y sobre lo efímero de la fama y lo mucho que perduran y nos persiguen los errores.

En otro momento de la vida, gracias a los golpes y lesiones típicas del juego, tuve la oportunidad de reflexionar y empecé a entender que mejor era que corra la pelota antes que el jugador. Me volví más estratégico y apreciaba la posición de mis colegas y de los contrarios para tomar las decisiones más apropiadas. Sabía ubicarla, a veces para meterla y a veces para que la metan otros. La vida me estaba enseñando a jugar en equipo.

Con el paso de los años, tuve la oportunidad de dirigir al equipo. Organizándolo y planificando las jugadas, ubicando a los jugadores en los mejores espacios y definiendo las estrategias de acuerdo al partido, a su importancia, a su historia y hasta a la utilidad que el resultado pudiera tener. Ese paso en mi vida me demostró que había aprendido algo y que podía enseñar a otros sobre las buenas experiencias y como aprovecharlas. Ganamos muchos partidos con gallardía, perdimos otros con altivez y comprendimos el valor de empatar. Al final entendimos que importan los puntos pero aprendimos a reconocer el valor del equipo, del rival y de cada partido en su justa medida y dimensión. 

Ahora me encuentro en la etapa de dirigente, con capacidad para poner a disposición del entrenador y de los jugadores los elementos que más pueden aportar al equipo, pero dejando a ellos la responsabilidad de planificar y de jugar cada partido (o de vivir sus vidas como les corresponda hacerlo). Nuestro trabajo está en asegurar la formación de nuevos líderes, de ponerles la infraestructura adecuada y permitirles las mejores condiciones para trabajar, incluyendo la debida formación y algo de ejemplo basado en nuestra experiencia y trayectoria. 

En este gran partido de la vida, pude ver buenos rivales y también aquellos que no valen la pena. Árbitros justos y también de los vendidos. Canchas en buen estado y también las inclinadas. Comentaristas imparciales y también de los vendidos. Pude jugar con diferentes públicos y aprendí el valor de la victoria y la enseñanza que deja cada derrota. Nunca me conformé con el empate, a menos que se trate de ceder para darle la razón a quien la tiene. 

Lo que nunca hice fue ponerme en el sitio del balón. Jamás me gustó que me patearan y peor que me maltrataran. 

Ahora con el resultado del partido casi a la vista, me apresto para jugar el último medio tiempo, en el que aspiro terminar con las justas, sin alargues innecesarios y menos forzados. 

Que gane el mejor, y si es posible que nadie pierda. 

martes, 13 de agosto de 2019

Ciudades inteligentes con soluciones inteligentes.

Cuando de soluciones para una ciudad se trata,  a menudo vemos brillantes ideas y propuestas imaginativas, en especial cuando no se está en la función pública o cuando se carece de la capacidad para que dichas ideas se plasmen en proyectos o políticas públicas.

Algo pasa en nosotros entre ese antes y después, y es obviamente el encontrarnos con la realidad de que “una cosa es con guitarra y otra cosa es con violín” 

Brillantes teóricos de la planificación y de las propuestas, no dan una cuando finalmente tienen oportunidad de aplicar sus ideas para transformarlas en proyectos; pues entonces se encuentran con la lentitud del trámite, la ineficiencia de sus mandos medios, la inconformidad constante de los ciudadanos que te aplauden y critican casi al unísono y los intereses económicos que trastornan la política y la vuelven inviable. 

El éxito de la gestión pública, de lo que se ha podido ver en las ciudades donde ésta ha funcionado, requiere que el Gobierno de la ciudad tenga legitimidad, que se gana con proyectos de beneficio colectivo y decisiones que se tomen con transparencia, justicia y firmeza.

Ciudades como Quito requieren que se implementen propuestas obvias, por necesidad y por oportunidad. Algunas incluyen:

  • Una moratoria de construcciones en los principales corredores viales que atraviesan la ciudad. Toda construcción debe contar con factibilidad de acceso y de tráfico. No se puede seguir construyendo congestión vehicular mientras se exige a la ciudadanía sacrificios como el “pico y placa” la “tortura del transporte público o privado” o el último poco brillante “hoy no circule”
  • Evitar los puntos de congestión vehicular y de personas. Ejemplo obvio son los estadios construidos en plenos centros congestionados.  
  • Incentivar (no sancionar) los proyectos de apoyo a la descongestión y descontaminación urbana como por ejemplo facilitar el acceso a los servicios públicos ciudadanos en linea. Pagos, reclamos, gestiones diversas, etc. Con planes de internet y de telefonía con acceso gratuito para estos servicios, mediante un simple acuerdo con los proveedores; con atención efectiva garantizada de las empresas e instituciones públicas, que evitará en alto porcentaje las movilizaciones y el caos de miles de ciudadanos que tienen que forzosamente acudir personalmente para solicitar una reconexión, pagar dentro o fuera de la fecha de pago o realizar decenas de otras gestiones similares. “Hágalo en Línea” debe ser la propuesta. 
  • Acercar los trabajos y las escuelas a los ciudadanos. La congestión es en las mañanas en un sentido y en las tardes en el otro. Es posible optimizar los desplazamientos.
  • Transporte público gratuito de calidad. Complejo? Pensemos soluciones.. la hipótesis es que es más caro la congestión, contaminación y las horas hombre pérdidas, que la gratuidad para movilizarse cómodo y seguro.
  • Políticas de uso de suelo estudiadas y prácticas que permitan crecer el comercio, la industria y la vivienda de modo ordenado. 

Los funcionarios públicos deben usar el transporte público que promueven para los ciudadanos y en otros casos deben tener un solo vehículo asignado que cumpla las restricciones de circulación vehicular. Nada más chancho que ver al funcionario promotor de la restricción cambiarse de vehículo para bypasear las restricciones. 

Los funcionarios públicos deben trabajar por metas y objetivos en un modelo de gestión por resultados como por ejemplo trámites y casos atendidos y despachados favorablemente (no rechazados o suspendidos)

En fin, pregunten a los ciudadanos y éstos serán los mejores asesores y proponentes de soluciones a sus problemas que son los problemas de la ciudad.

lunes, 3 de junio de 2019

Internet de las Cosas Industrial (IIoT) y Ciudades Inteligentes

El Internet de las Cosas, IoT, está actualmente presente en nuestras vidas de modo transversal y transparente en casi todo lo que podemos hacer y en efecto hacemos.

En el hogar para facilitar nuestras labores, con encendido y apagado automático de dispositivos y luces, la interacción de dispositivos de seguridad entre sí y con el usuario, la comunicación incipiente aún de los artefactos del hogar con los proveedores de bienes y servicios externos (alimentos, bebidas, energía, agua y otros productos y servicios), la interacción de nuestros celulares con vehículos, aparatos de sonido, TV, juegos, etc., son solamente una parte de la diaria interacción que tenemos con dispositivos capaces de comunicarse y ayudar a gestionar nuestras vidas. A esto se suman infinidad de aplicaciones para la salud, belleza y deportes que tienen interacción con dispositivos y que igualmente copan nuestras vidas con distintas facilidades y opciones de interconección y conectividad.

Todo este entorno de dispositivos interactuando y tomando decisiones, es lo que conocemos como la Internet de las Cosas, IoT (Internet of Things) que junto a la Inteligencia Artificial y otras tecnologías como impresoras 3D, Modelamiento de diseños para construcción, bitchain, nanotecnología, robótica interactiva, etc., forman el grupo de tecnologías disruptivas de esta 4ta revolución industrial en que ya vivimos.

Cuando se pasa a la provisión de servicios que incluyen el uso de Big Data y la interrelación con los sistemas de infraestructura, estamos hablando del Internet de las Cosas Industrial, IIoT (Industrial Internet of Things) que caracteriza el manejo de ciudades inteligentes.

La provisión de servicios básicos en una ciudad inteligente se caracterizan por la toma de decisiones con Inteligencia Artificial en sistemas como tráfico, transporte, recolección de basura, provisión de servicio básicos como el eléctrico o de agua, servicios de atención al ciudadano, etc., en los cuales se disminuye al mínimo la interacción entre ciudadanos y funcionarios, abaratando costos, reduciendo los conflictos y mejorando los tiempos de respuesta con el objetivo de proporcionar mayor eficiencia y eficacia a todo nivel incluido un menor impacto ambiental por la no necesidad de asistir en persona a realizar trámites y por la optimización de los servicios públicos, que finalmente redunda en beneficios para la administración y la percepción ciudadana de satisfacción con la administración pública municipal o nacional.

Como profesionales del ramo podemos afirmar que la apropiada combinación de tecnología, con planificación, políticas y voluntad de servicio público por parte de las autoridades, motivará la participación ciudadana y su motivación tanto para el cumplimiento de sus obligaciones como en la autoestima ciudadana, condiciones necesarias para compartir la responsabilidad de convivir en una sociedad desarrollada, de derechos y obligaciones compartidas.

El Internet de las Cosas Industriales aplicado a un proyecto de Ciudad Inteligente permitirá algunas opciones como:


  • Desarrollar interacción entre sistemas y servicios. Por ejemplo con sensores en los recipientes colectivos de desperdicios, conectados a un centro de comando, se podrá prever rutas de recolección de basura cuando éstos se llenen, trazar dichas rutas para optimizar el tráfico y optimizar el servicio, para evitar que en horas pico o en horas no previstas en los recorridos manuales, las esquinas o los recipientes rebosen de basura con la consiguiente molestia para los ciudadanos.
  • Establecer un sistema de semaforización inteligente realmente interconectado que apropiadamente dotado de Inteligencia Artificial, tome decisiones sobre la duración de la permanencia de las luces o la habilitación o no de vías alternas, dejando de lado horarios fijos o inflexibles que no funcionan al carecer de una dinámica realimentación de acuerdo a la realidad del tráfico en la ciudad en un determinado momento y hora. Los sistemas fijos, un ejemplo simple solamente didáctico sería los límites de velocidad en una escuela en horas o días no escolares, que obliguen a reducir la velocidad incrementando sin razón los tiempos de tráfico y ocasionando embotellamientos. Otro podría ser los peajes manuales que ocasionan grandes congestionamientos. 
  • Sistemas de atención al público menos discrecionales y por tanto con menos opciones de volverse arbitrarios y por tanto sujetos a corrupción, para la expedición de permisos, autorizaciones y otros servicios que provee la ciudad a los ciudadanos.
  • Estandarizaciones en nomenclatura, normas de diseño, registro de información, etc., que permitan que toda la información municipal sea compatible con todos los sistemas que existen en la administración. Esto elimina los pequeños reinos de funcionarios y departamentos donde cada quien habla un idioma diferente con información que no es compatible o requiere transformarse para pasar de una oficina a otra dentro de una única administración.
  • Mayor rapidez y control en la toma de decisiones de los funcionarios para reaccionar a situaciones de emergencia o de urgencia.
  • Mejoras notables en los sistemas de atención a los ciudadanos con trámites estandarizados, formularios inteligentes y bases de datos interconectadas que eviten el peregrinar de las personas por una y otra oficina a fin de recabar certificaciones y otros documentos que siempre deberían estar disponibles en linea y más aun entre departamentos y oficinas de una misma administración (le suena familiar el ir al 3er piso a sacar una certificación de no adeudar nada a un departamento que está en el 2do piso del mismo edificio? )

Para que esto sea posible se debe partir de un simple triángulo futurista: Visión, voluntad y decisión.

Un Alcalde que entienda estos desafíos, que tenga la visión de construir una ciudad inteligente y eficiente y que tenga autoridad para tomar decisiones que obligue a la estandarización de procesos, trámites y a la interconección entre todos los sistemas y departamentos de su municipio es indispensable para empezar la transformación de las ciudades y su administración apoyada en los sistemas de la 4ta revolución industrial para transformarse en ciudades inteligentes y eficientes, amables y responsables.

martes, 2 de octubre de 2018

Los coadyuvantes

*Los coadyuvantes*

Al mejor estilo de los más famosos ilusionistas, con fanfarria y todo, nos desaparecieron miles de millones de dólares mientras asombrados aplaudíamos al compás de la más eficiente propaganda fascista y la verborrea del líder, para luego, ante el menor riesgo, en un acto de mágico escapismo desaparecer alcahueteados por el poder y sus cómplices en el mismo.

Muchos de ellos ahora aparecen travestidos en nuevas funciones ejerciendo calladitos los hermosos cargos públicos por los que se mantienen en una Revolución que se cae a pedazos porque todo fue una pinturita, desde los megaproyectos del mayor robo de la historia republicana, hasta la gran estafa académica y social que nos vendieron, pues aunque esta revolución sólo fue una pendejada, los suelditos y las prebendas que ellos disfrutan no lo son.

Así, los coadyuvantes siguen cuidando la revolución de los pendejos que debemos desmontar para que no quede huella ni rastro visible del infame aparato que armaron y protegieron con tanto celo, exhibiendo la única cualidad que les exigían: mantenerse cabizbajos y ovejunos.

Corrupción: La Viga o la Paja

Corrupción: La Viga o la paja

Con asombro vemos a diario, la relatividad con la que se pretende medir, para minimizar, cualquier acto de corrupción, de abuso de poder o ilegalidad, de los que día a día aparecen, y que representan apenas una muestra pequeña de la real magnitud de la corrupción que está institucionalizada y respaldada por operadores de justicia que obedecen a quienes deberían precisamente perseguir. 

Intentan vendernos que si investigamos, denunciamos o aún si comentamos un acto de corrupción, debemos fijarnos no sólo en éste sino en TODOS los demás, pues unos y otros, éstos y aquellos, han cometido atrocidades entre las cuales una siempre aparece relativamente mayor o menor que la otra. 

Así, nos dicen que cómo nos vamos a fijar en la paja en el ojo ajeno, actualmente revolucionario ciudadano, si antes debíamos fijarnos en la viga de la denominada por ellos partidocracia precedente. Y así, horondos cuando menos, desafiantes e inquisidores cuando más, nos envían a investigar,  a recordar y hasta nos prohíben olvidar que “siempre ha sido así” y que “antes era peor”. 

Lo cierto es que la corrupción es un cancer sea paja o sea viga, sea en el ojo nuestro o sea en el ojo ajeno.

La propuesta ciudadana debe orientarse a no naturalizar la corrupción, dándola por un hecho sin control o consecuencia de nuestra cultura e idiosincrasia. Y tampoco caracterizarla como una normalidad del acto público y de la política, ante el cual solamente nos queda la esperanza de que aunque robe haga obras. 

La ciudadanía debe trazarse como único objetivo la transparencia total en la función pública y privada. Sin tonos de gris que suavicen los actos de corrupción cuando se cometen por aquellos que consideramos tienen la paja en su ojo, para justificarse por los actos de corrupción  de aquellos que tienen la viga en el suyo.

No se trata de actos más, o menos corruptos. Se trata de actos corruptos o transparentes. De uso legítimo de la autoridad del poder o de abuso del mismo. 

Si lo entendemos así, estaremos en la vía correcta hacia una nueva sociedad, donde toda paja en el ojo propio o ajeno, sea reprobada y sancionada sin esperar la sanción previa a quien dicen que tienen la viga, pues ese pensamiento y forma de enfocar la situación, constituye la forma más clara de impunidad y complicidad que nos hemos inventado. 

CVQ


domingo, 1 de julio de 2018

Gritar antes que callar

Prefiero ser víctima de mis palabras, de mis opiniones, de mis rectificaciones y de mis errores, a quedarme callado por ser amo de mi silencio.

El silencio nunca fue de sabios. Eso siempre es lo que nos dijeron para mantenernos callados y sumisos.

“Sean prudentes” decían.. para que callemos..

“No generalicen” decían para no sentirse salpicados..

“Hay que ser coherentes ideológicamente” aseguraban para que no te arriesgues a criticar los errores y te decidas a enfrentarlos... 

“Nadie puede desconocer las obras” argumentaban para justificar los monumentos a la corrupción que erigieron...

Y cuando nos dimos cuenta del juego era demasiado tarde.. se habían adueñado de las conciencias, de las personas, de las canciones, de las frases, de los referentes... y tenían la capacidad de callarte por las malas, sino hacías silencio por las buenas..

Así, en nombre de la izquierda cometieron los mayores abusos contra los derechos humanos, crímenes de lesa humanidad, captura de instituciones, compra y toma de conciencias.. y con la propaganda se adueñaron de la voluntad de las masas que seguían, y aún siguen, fielmente sus designios.. 

La verdadera democracia es asegurarse que nadie se crea tan bueno como para ser irremplazable y que ningún modelo político, social o económico, se considere que beneficia al pueblo mientras lo mantiene sumiso con el perverso clientelismo de costosos subsidios y gratuidades que los obligan a no superarse y a exigir cada vez más, haciendo cada vez menos, hasta llegar al mínimo ejercicio de votar para elegir y reelegir a sus Mesias a fin de mantenerse en el sistema del mínimo esfuerzo de distribución de pobreza. 

Prefiero que me callen, a callar por ser amo de mi  silencio.. reclamo gritar por las injusticias, denunciarlas y condenar a aquellos que las cometen a nombre de una ideología que promete beneficiar a las masas, pero que solamente envilece con privilegios y riquezas mal habidas, al grupo que lidera a los invisibles sociales que callan para aparecer políticamente correctos o para seguir recogiendo las sobras que dejan aquellos que sobre sus espaldas de miseria construyen paraísos personales. 

A la mierda los que callan. A la mierda!