Ninguna Ley de olvido, reconciliación, obediencia debida o acuerdos similares ha dado resultados en el mundo. Tarde o temprano éstas se revierten y la sociedad, representada en su momento por uno u otro grupo antagónico toma cuentas, debidas o no dependiendo de a quién se le pregunte, sobre los hechos tranzados.
Colombia da un ejemplo que nos pone a meditar: Hablan en tiempo presente de un SI y un NO, consultando a las diversas facciones, todas afectadas por un conflicto que no por ser del Estado contra una guerrilla de izquierda (o viceversa), ha sido diferente de una Dictadura contra el pueblo o de gobiernos democráticos con excesos contra luchadores sociales o subersivos, (como uno quiera llamarlos), ni tampoco ha sido menos violento o ha afectado menos al país y a sus ciudadanos más vulnerables.
Todos apuestan por la paz. Todos la buscan, pero la memoria de los colombianos apuesta por su sostenibilidad y durabilidad. Aún cuando existen precedentes como el del M19, paramilitares o narcotraficantes, esta vez los colombianos no quieren tranzar: al menos a un 60% no le convocó el hecho y del 40% que si participó a más de la mitad no le convención el proceso.
No se escuchan cantos de victoria entre los actores principales que impulsaron el NO. En las áreas serias del SI tampoco existen lamentos ni maldiciones por haber sido negadas sus acciones en un proceso democrático. Pero en algunos sectores ciudadanos que no atino bien como denominarlos, se respira rencor, se masculla odio y se esgrimen lamentos, amenazas y premoniciones fatales en nombre de la Paz. Un total y completo contrasentido que nos indica por qué esta Paz, se encuentra tan distante en este como en muchos otros lugares.
Asistimos constantemente al efecto rebote de la sanación de los procesos violentos, y que no siempre, por no decir nunca, termina siendo sostenible. Allí la muestra en toda América y el mundo, donde se juzga y anulan juicios, quedando siempre el sabor amargo de los procesos y los términos acordados o juzgados.
Colombia, ha tomado el camino correcto. Consultar al pueblo. Su decisión aunque significa un revés político para los impulsores del proceso de paz, nos deja la lección clara de que no se puede tranzar siempre pretendiendo que se olviden los métodos violentos empleados para imponer la razón y que muchos consideran necesarios y aún imprescindibles.
Análisis por doquier sobre quienes votaron SI y quienes NO, las condiciones de la consulta y las razones de la decisión del pueblo colombiano, surgen y surgirán en adelante, con visiones distintas como distintos somos los seres humanos y nuestras posiciones.
La Paz no está en entredicho, sino su costo y el camino para alcanzarla para que sea permanente y sostenible.
lunes, 3 de octubre de 2016
miércoles, 28 de septiembre de 2016
Tiempo de elecciones
Suenan una vez más los nombres, las ofertas y las campañas en todos los tonos y colores.
Lo malo es que muchos tonos, colores, campañas, ofertas y nombres son repetidos. Son lo mismo de siempre y el ciudadano, de memoria frágil, elegirá nuevamente en plancha, por afectos, por odios o por la camiseta, la propaganda, la fama o cara bonita de quien le pide el voto.
La urgencia de un voto crítico de ofertas claras y programas de gobierno concreto no existe en el País. Y el CNE, llamado a sembrar en los ciudadanos esa conciencia política, pierde su tiempo, recursos y esfuerzos en consultas, cuentos y recuentos, padrones que nunca son los correctos e inventos de poco impacto ciudadano, pero a veces de enorme impacto mediático o farandulero casi, como nuevas urnas, sistemas de votación o la inclusión de minorías respetables usadas con efectos distractorios.
Así las cosas, hacer política seria y en serio en el País no será, no esta vez, un hecho.
Las normas electorales para cuyo análisis y propuestas se tienen debidos tiempos entre procesos, no son garantía de transparencia. Ambiguas, imprecisas y de surco abierto para la politiquera de turno, siempre ávidd del campo fértil que representan las impresiciones y vacios legales, favorecen a quienes no deben favorecer, al político tramposo en detrimento de los ciudadanos.
Las discusiones en el pueblo no son diferentes. Ahora favorecidos por las redes sociales, se prefieren los memes, las repeticiones de "bromas", notas falsas, fotos "comprometedores" y pasquines rosas y rojos, a las reuniones políticas serias, donde se discutan principios y programas para que el Ecuador, se inserte en un nivel de desarrollo mayor y en el verdadero buen vivir que no implica hacer mal vivir permanentemente a un grupo, para usarlo como clientes electorales en cada momento de elecciones.
En medio de este escenario tenebroso, los políticos nuevos y reciclados, viejos y resucitados, siguen vendiendo su enorme desinterés y el amor por los ciudadanos a quienes solamente les piden el voto, para servirlos.
Las propuestas vagas del tipo "crear más empleo", "reducir la pobreza", "traer más inversión extranjera", "cambiar la matriz productiva", etc., siempre están a la vista, repitiendo aquellos slogans que muchos conocemos de memoria y que sabemos son mentiras y parte de la farsa electoral que periódicamente vivimos pero en la cual fantasiosamente nos adentramos, quizás con la secreta esperanza de ser "descubiertos" cual fulgurante estrella de Holywood por algún mesias político que nos permita tener un "trabajo estable" o ser parte de los nuevos come mierda que abundan con cada cambio de rumbo político.
La sinverguencería de los actores políticos es inmensa, está a la vista, pero nos cuesta identificarla y razonablemente enfrentarla. Hermanos, primos, esposos, padres e hijos, parientes, mozas y concubinas, forman parte de las nuevas papeletas, para lo que han debido "seriamente analizar la decisión" los nuevos padres de la Patría que se sacrifican en guango para asumir los puestos de la burocracia ávida de choferes, viáticos, oficinas lujosas y sueldos por hacer poco o no hacer nada.
Así las cosas, cuál es el escenario político que debemos enfrentar? Cómo educar políticamente a los ciudadanos para que su análisis sea crítico y criterioso? No estamos hablando de que siempre opte por una tendencia o personas. Sino de que cuando opte por algo lo haga convencido y fundamentado en su decisión, que no pierda la memoria con cada proceso y que sepa que su voto vale, tanto como vale su destino, como para ponerlo en manos de cualquiera.
Los procesos ciudadanos organizativos, son casi ausentes y variopintos como lo es nuestra población, exigiendo, eso si, creatividad a los publicistas y estrategas, para vendernos el candidato o las propuestas, de acuerdo a lo que queremos oir, y a lo que nos hacen creer que es lo mejor.
Los elementos para el análisis crítico
Si Usted piensa que el sector público es el protagonista de la economía, que la salud, la educación, los servicios públicos están bien manejados por el Estado, con una participación privada adecuada, entonces puede bien decir que es de Izquierda y elegir entre las tendencias de Izquierda a quien mayor garantía de transparencia demuestre.
Si Usted piensa que puede existir una relación cambiante entre estas tendencias, entonces puede ubicarse al centro y elegir entre las tendencias de centro a aquella que mejor se adapte a la realidad nacional.
No faltará quien diga que el análisis es muy simplista. Lo dije yo primero.
Lo malo es que muchos tonos, colores, campañas, ofertas y nombres son repetidos. Son lo mismo de siempre y el ciudadano, de memoria frágil, elegirá nuevamente en plancha, por afectos, por odios o por la camiseta, la propaganda, la fama o cara bonita de quien le pide el voto.
La urgencia de un voto crítico de ofertas claras y programas de gobierno concreto no existe en el País. Y el CNE, llamado a sembrar en los ciudadanos esa conciencia política, pierde su tiempo, recursos y esfuerzos en consultas, cuentos y recuentos, padrones que nunca son los correctos e inventos de poco impacto ciudadano, pero a veces de enorme impacto mediático o farandulero casi, como nuevas urnas, sistemas de votación o la inclusión de minorías respetables usadas con efectos distractorios.
Así las cosas, hacer política seria y en serio en el País no será, no esta vez, un hecho.
Las normas electorales para cuyo análisis y propuestas se tienen debidos tiempos entre procesos, no son garantía de transparencia. Ambiguas, imprecisas y de surco abierto para la politiquera de turno, siempre ávidd del campo fértil que representan las impresiciones y vacios legales, favorecen a quienes no deben favorecer, al político tramposo en detrimento de los ciudadanos.
Las discusiones en el pueblo no son diferentes. Ahora favorecidos por las redes sociales, se prefieren los memes, las repeticiones de "bromas", notas falsas, fotos "comprometedores" y pasquines rosas y rojos, a las reuniones políticas serias, donde se discutan principios y programas para que el Ecuador, se inserte en un nivel de desarrollo mayor y en el verdadero buen vivir que no implica hacer mal vivir permanentemente a un grupo, para usarlo como clientes electorales en cada momento de elecciones.
En medio de este escenario tenebroso, los políticos nuevos y reciclados, viejos y resucitados, siguen vendiendo su enorme desinterés y el amor por los ciudadanos a quienes solamente les piden el voto, para servirlos.
Las propuestas vagas del tipo "crear más empleo", "reducir la pobreza", "traer más inversión extranjera", "cambiar la matriz productiva", etc., siempre están a la vista, repitiendo aquellos slogans que muchos conocemos de memoria y que sabemos son mentiras y parte de la farsa electoral que periódicamente vivimos pero en la cual fantasiosamente nos adentramos, quizás con la secreta esperanza de ser "descubiertos" cual fulgurante estrella de Holywood por algún mesias político que nos permita tener un "trabajo estable" o ser parte de los nuevos come mierda que abundan con cada cambio de rumbo político.
La sinverguencería de los actores políticos es inmensa, está a la vista, pero nos cuesta identificarla y razonablemente enfrentarla. Hermanos, primos, esposos, padres e hijos, parientes, mozas y concubinas, forman parte de las nuevas papeletas, para lo que han debido "seriamente analizar la decisión" los nuevos padres de la Patría que se sacrifican en guango para asumir los puestos de la burocracia ávida de choferes, viáticos, oficinas lujosas y sueldos por hacer poco o no hacer nada.
Así las cosas, cuál es el escenario político que debemos enfrentar? Cómo educar políticamente a los ciudadanos para que su análisis sea crítico y criterioso? No estamos hablando de que siempre opte por una tendencia o personas. Sino de que cuando opte por algo lo haga convencido y fundamentado en su decisión, que no pierda la memoria con cada proceso y que sepa que su voto vale, tanto como vale su destino, como para ponerlo en manos de cualquiera.
Los procesos ciudadanos organizativos, son casi ausentes y variopintos como lo es nuestra población, exigiendo, eso si, creatividad a los publicistas y estrategas, para vendernos el candidato o las propuestas, de acuerdo a lo que queremos oir, y a lo que nos hacen creer que es lo mejor.
Los elementos para el análisis crítico
- La tendencia política: El ciudadano debe definir cual es su tendencia política para luego identificar quien mejor la representa y cómo propone hacerlo. En términos muy simples, quizas simplistas, la derecha es el protagonismo de lo privado, la izquierda el protagonismo de lo público con sus tintes, y el centro los que se identifican a uno u otro lado dependiendo de las condiciones y circunstancias.
Si Usted piensa que el sector público es el protagonista de la economía, que la salud, la educación, los servicios públicos están bien manejados por el Estado, con una participación privada adecuada, entonces puede bien decir que es de Izquierda y elegir entre las tendencias de Izquierda a quien mayor garantía de transparencia demuestre.
Si Usted piensa que puede existir una relación cambiante entre estas tendencias, entonces puede ubicarse al centro y elegir entre las tendencias de centro a aquella que mejor se adapte a la realidad nacional.
No faltará quien diga que el análisis es muy simplista. Lo dije yo primero.
- Los movimientos que dicen representar cada tendencia. Es fácil identificarlos y a menudo ellos mismos se definen, lo importante es ver el tipo de partido de que se trata. Es ideológico o para servir al lider o a sus amigos y familiares? Los cargos se distribuyen de padre a madre a hijo a tio a sobrino y sus amigos? Ha visto Usted a las bases realmente gobernando en el partido o siempre el líder es el que está en TV, en los cargos, en los selfies, primera plana, etc., y las masas detras como telón de fondo?
- Los candidatos y su entorno: Quienes son? Son políticos profesionales? Son nuevos ricos? Qué credenciales exhiben? Cuál es su historia pasada y presente? Son coherentes en su decir y pensar? (asumen su identidad o visten de pueblo solo para las elecciones?)
En general algunas recomendaciones prácticas incluyen:
- Nunca vote en plancha. Eso JAMAS será bueno. Aunque vote por todos en la lista vote UNO a UNO asi tendrá conciencia de lo que está votando y lo bueno o malo que le espera.
- Estudie y lea. No solo el relajo, sino los argumentos serios y las propuestas y coherencia de quien las exhibe (ama al pueblo y odia a los ricos pero siempre está en los mejores sitios, viste de las mejores marcas o tiene las mejores casas o autos?)
- No vote por reciclados, cambiados de camiseta, sumisos o inefables. Hay una alta posibilidad de que lo defrauden.
- No vote por la reelección INDEFINIDA. Eso JAMAS podrá ser bueno. No importa que el modelo sea exitoso, el líder el mejor. Necesitamos un País con identidad, líderes que formen nuevos líderes y un gobiermo que sepa que SIEMPRE tiene sus días contados.
- No vote por la propaganda. Ejerza su voto a conciencia y si ninguno le convence, vote nulo y demuestre su inconformidad, pero para la próxima apoye a preparar nuevos frentes y nuevos líderes para que su voto no vuelva a ser infructuoso o inutil.
- Exija que las normas electorales sean claras y la justicia electoral independiente, lo cual unicamente se logra con recursos independientes y designaciones por sorteo. Todo concurso es amañado y toda dependencia es para someter. Si las normas son claras, clarísimas, si se aplican a rajatabla, entonces todos las respetarán y el sistema funcionará. Ahi si no importarán los candidatos de término indefinido o en funciones porque realmente será el pueblo quien elija.
Desconfie de lo fácil, el discurso encendido sin pragmatismo, de la ideología voluptuosa pero artificiosa o del personaje falso acomodado al proceso.
Confie en sus instintos y convénzase de que su voto vale. Prepárese para votar concientemente y hágalo de la mejor manera, despues de todo Usted y sólo usted es el que se beneficiará o perjudicará de la decisión que tome.
El resto es pura propaganda.
domingo, 3 de julio de 2016
Veeduria de Asignación de Frecuencias
Una vez en marcha el proceso de Concurso Público para la adjudicación de frecuencias para el funcionamiento de medios de comunicación social privados y comunitarios de radiodifusión sonora y/o Televisión de señal abierta, el Consejo de Participación Ciudadana ha convocado a integrar una veeduría para vigilarlo.
Del resultado de este proceso depende mucho la validez real de la propuesta contenida en la Ley de Comunicación, para saldar la deuda social que en comunicación, mantiene el Estado ecuatoriano, con todos aquellos sectores ciudadanos que, con derecho, quieren optar por contar con una frecuencia para influir de modo socialmente sostenible, y no solamente comercial o políticamente, en la ciudadanía.
Las veedurías han tenido un problema básico permanente: Cómo asegurar su financiamiento con neutralidad.
La tarea en este sentido no es simple pues los ciudadanos, deben dedicar tiempo, recursos, arriesgar su prestigio e incluso estar dispuestos a ser objeto de ataques de aquellos sectores que pudieran sentirse afectados por su acción.
Sin embargo, la acción es necesaria: DEBEMOS SER VEEDORES.
Las veedurías cuentan con un reglamento que las ampara, y que a la vez deja claro que la autonomía de sus integrantes empieza por su capacidad de autosustentar su participación.
El proceso para calificarse como veedores es simple y se encuentra perfectamente detallado en la página web del Consejo de Participación: Se debe llenar el respectivo formulario, presentar copias de la cédula y papeleta de votación, la hoja de vida del participante y una fotografía. Una vez que el CPCCS designe a los veedores que han aplicado y calificado de acuerdo al proceso interno que tienen al respecto, el trabajo empieza con un solo objetivo: VIGILAR EL PROCESO.
La Vigilancia del Proceso implica:
- Asegurar que el proceso se cumpla de conformidad a las normas dictadas para el efecto.
- Garantizar que existirá un tercero neutral para supervisar el trabajo de los funcionarios y comisiones involucradas en este proceso.
- Apoyar la revisión, con participación ciudadana, de las calificaciones y requisitos para ser adjudicado o para que se rechace su aplicación.
- Generar en el País un clima de participación que permita a los ciudadanos un mayor y real involucramiento en la cosa pública.
La función de participación ciudadana no puede ser ejercida por el Estado. Debe ser recuparada para la ciudadanía y las veedurías son una forma efectiva de lograrlo.
Los animamos a participar, a aportar con su tiempo y trabajo para que este proceso sea exitoso, que cumpla con el cometido de democratizar el uso del espectro radioeléctrico y para que la comunicación sea un Derecho al que todos tengamos acceso, no solamente como receptores de información y contenido, sino también como asesores de conciencia de nuestros conciudadanos para evitar la alienación permanente a la que nos someten la publicidad de personas e intereses, a menudo disfrazados de noticias, comentarios, editoriales u opiniones.
Apoyemos al Estado a pagar la deuda social en comunicación. Seamos VEEDORES.
Recuerda que la fecha de cierre de inscripciones es: JUEVES 14 DE JULIO DE 2016
miércoles, 20 de enero de 2016
Los peligrosos
Piensas que peligroso es el tirano? Aquel que mata, ofende y subyuga de diferente forma de acuerdo con la época, el momento o las circunstancias? Quien tiene cualquier excusa o el insulto simple para responder cada vez que no tiene argumentos? El parlanchín sin ideas?
Pues en verdad más peligrosos que aquellos, son quienes los creen sus salvadores. Los pusilánimes que no ven otra opción que el líder único que satisface con sus acciones sus propios complejos y sentimientos frustrados: aparentando vivir como lo que no son pero que propugnan que otros sean.
El peligro latente se visibiliza cuando estos adocenados realmente se creen su historia y se inmolan a diario por el líder y sus acciones, de las cuales todas son buenas y en las que no hay nunca nada que criticar, y si lo hay, el bien mayor es su liderazgo y el no retorno a lo que a menudo llaman el "desastre mayor" que es cualquier otra forma de gobierno o de vida que les ponga la tarea más difícil a la cual puede enfrentarse cualquier ser humano: pensar, reflexionar críticamente y actuar para cambiar el entorno y sus vidas. Para qué hacerlo si el líder lo hará por ellos?
Pero siempre, preferirán ellos inmolarse en teoría, con su palabra alaraquienta, y a otros buscarán inmolarlos en la práctica. Para qué sacrificarse si se puede motivar el sacrificio de otros!
Con un poco de poder estos peligrosos son capaces de los más atroces actos pues podrán poner en práctica sus más oscuras fantasías represivas y de castigo a quienes se atrevan a disentir de su pensamiento.
En sus familias, los peligrosos son un desastre. Capaces de sostener a las víctimas para que su propio entorno las castigue o someta. No les es posible manejar el más mínimo proyecto ni atender con eficiencia la más mínima responsabilidad. Por encima de todo está su creencia de que todos deben entenderlos y todos deben aceptar su forma de hacer las cosas pues ellos, al igual que el líder que pretenden emular con sus adulos, no pueden ser cuestionados.
Los peligrosos se mimetizan en la sociedad. Pueden ser sumisos e incondicionales cuando se les otorga un beneficio, aún cuando venga de cualquier sector que podría presumirse opuesto a su publica posición. Pero en cuanto esta dádiva les sea retirada, generalmente porque no realizan con decoro sus labores, no dudarán en poner a su antiguo benefactor en la picota y someterlo al escarnio público por tal atrevimiento.
Actúan en público pero siempre agazapados y escudados en terceros. Intentarán motivarte para que seas tú u otros quienes cuestionen a sus "detractores" que posiblemente sean sus previos benefactores, pero que ahora no son sino aquellos que no lograron visualizar su supuesta magnífica presencia y aporte.
Los peligrosos hablarán mal de ti en la menor oportunidad. A tus espaldas serás continuamente criticado, no importa quién seas o lo que hagas, siempre habrá un motivo para descalificarte o al menos intentar hacerlo. Ladinos y contumaces, los peligrosos lo son más a la sombra.
Los peligrosos creerán que su grupo los considera influyentes y auténticos. Empezarán, a cierta edad, a pretender ser sabios y ejemplares formadores de juventudes, a quienes sus enseñanzas les servirán y creen que las mismas son seguidas por otros.
Adularan cada opinión y persona en su línea y atacaran tímida o ferozmente, eso depende, cobardes, de con quien se topen o del momento en que se encuentren, las posiciones contrarias. Intentarán promover el mensaje: si piensas como yo estas en la línea correcta "hijo mío" o "discípulo mío".
Continuamente asumirán poses de académicos o magnánimos, de honestos o populares, de solidarios o fraternos, de exigentes consigo mismo y con otros, de intachables y sobre todo de creíbles, incorruptibles y leales.
No dudarán, cuando la ocasión llegue, en adularte para obtener tus favores. Y en tratar de acabarte cuando no los obtengan. Son arribistas por excelencia y llegarán a decirte "confidencialmente" que son capaces de hacer por ti o por la causa en la cual estas, cualquier cosa que les encargues. En el fondo buscan el reconocimiento social, el afecto y la posición que otros tienen y contra la cual seguirán despotricando, envidiosos y frustrados, pues nunca llegarán a conseguirla.
No perdonan ni a los muertos. Son capaces de hablar mal de ellos en vida y de acercárseles cuando mueran exhibiéndose como su "gran amigo". Pero jamás acompañarán el recuerdo de su memoria sino para presumir de ellos mismos y su relación con tan buena persona o ilustre personaje.
Los peligrosos son intolerantes en extremo pero, timoratos e incapaces, no tienen argumentos para sus posiciones y se limitarán a atacar las de otros o a huir pretendiendo ignorar a quien en realidad no pueden contradecir con argumentos pues no los tienen o su gran ineptitud no les permite exhibirlos. Jamás podrán aceptar algo bueno de quien no piensa como ellos, como su líder o como los referentes de su supuesta vida.
Exhibirán falsas glorias de su propio pasado como evidencia de su alineación con las palabras, pensamiento o acciones del líder y de su grupo, y con los más inverosímiles argumentos tratarán de validar las acciones de éste, por equivocadas que estén, pues ejemplifica aquello que siempre soñaron ser, que en el fondo es dominio absoluto sobre quienes los rodean, pero que, incapaces de lograrlo, se proyecta en quienes ostentan el poder que los peligrosos propugnan deben mantener para siempre, para bien de todos, pero principalmente por bien de su atrofiado ego.
Los peligrosos se auparán con mayor o menor éxito en algún proyecto social o político. Llegarán a estar en el entorno del poder esperando la oportunidad del reconocimiento a su valía. Asumirán poses de ser amigos influyentes del líder o de su entorno y tratarán de aparecer como sus leales y cercanos colaboradores. Pero apenas una acción del grupo o del líder se aparte de su línea, o desechen sus opiniones, dejaran furiosos el corral y se alejaran buscando una nueva y próxima oportunidad de ser reconocidos en su "valía". Eso sí, en cualquier espacio se agazaparan cobarde y canallescamente para contratacar al menor descuido si tienen oportunidad.
Los peligrosos seriamente lo son porque son sedicentes a conciencia o sin saberlo, e imbuidos de sus múltiples y falsas atribuciones harán lo imposible porque otros las reconozcan.
Ha visto en su entorno este tipo de personas? Hay muchos y son en verdad los realmente peligrosos!
martes, 8 de diciembre de 2015
El péndulo
Rodrigo Borja (1) en su Enciclopedia de la Política describe la Ley del Péndulo:
"Desde la perspectiva mecánica, el péndulo es un cuerpo grave que oscila en vaivén, suspendido de un punto por un hilo o una varilla. Se utiliza la expresión “ley del péndulo”para señalar las oscilaciones que se producen en las preferencias políticas y electorales de los pueblos. Unas veces votan por la izquierda y otras por la derecha, en un vaivén que tiene un cierto ritmo y regularidad —e, incluso, una cierta previsibilidad— en los países que carecen de partidos políticos hegemónicos. En los Estados Unidos, por ejemplo, suelen triunfar alternadamente demócratas y republicanos. Lo mismo ocurría en los países nórdicos de Europa con los socialdemócratas y los conservadores, antes de que se rompiera el bipartidismo. Es el imperio de la llamada ley del péndulo. Cansados o desilusionados de un líder o de un partido en el poder, los pueblos buscan en las fuerzas de oposición la opción alternativa. Así se produce el movimiento pendular" (2)
La realidad mundial y latinoamericana demuestra la validez de esta Ley. La pregunta que nos hacemos es si sus causas son naturales o impuestas. Es decir, la situación de cansancio o desilusión descrita por Borja, es por una tendencia natural del ser humano, una consecuencia de la necesidad de alternancia, se refiere a fallas normales de todo proceso, grupo o persona, o son más bien situaciones inducidas por terceros para mantener su posición y el Statu Quo?.
Como es posible que en sociedades que han llegado a cierto nivel de homogeneidad, estas oscilaciones pendulares sean más ordenadas y como indica Borja hasta previsibles? Podemos hablar de una Ley del péndulo forzado?
La realidad internacional de escenario geopolítico evidencia:
- En sociedades homogéneas el péndulo oscila con previsibilidad y de un modo ordenado. Así está diseñado el sistema y les funciona bien. El péndulo oscila en una franja moderada y bien limitada. Es posible que de vez en cuando irrumpa un actor o acción no prevista que altera este escenario deteniendo el movimiento pendular o incluso llevándolo contra corriente más hacia el extremo en el cual se encuentra al momento.
- En sociedades muy heterogéneas el péndulo oscila sin previsibilidad en escenarios normalmente de violencia política, económica y social. Los actores internos se ubican en los extremos del péndulo, que nunca se encuentran en el mismo lugar. No existe un movimiento pendular organizado, ni dentro de una franja establecida; y tan fácil como rápidamente, se puede pasar de un extremo al opuesto o al radicalmente opuesto. No existe una periodicidad predecible, lo que quiere decir que el péndulo puede iniciar su vaivén en cualquier momento y hasta regresar al punto de origen sin terminar su oscilación, igual en cualquier momento, ocasionando inestabilidad política, social y económica de décadas, que hacen añorar extrañas y hasta tiránicas situaciones.
El segundo caso, en el cual se ubica Latinoamérica, es apropiado para la intervención de terceros que forzan mantener o soltar el péndulo en base a sus propios intereses, motivando de modo artificial el cansancio o la desmotivación. Todo está previsto para ellos pero no para quienes viven la oscilación, es decir los ciudadanos.
En este escenario, por acciones, omisiones de quienes gobiernan o por el trabajo de los opositores, se generan condiciones para el movimiento pendular hacia el otro extremo y que incluyen:
- Se generan o reviven grupos políticos de oposición. Se los arma social, económica o bélicamente, y financia para forzar la oscilación del péndulo.
- Los actores internos se refuerzan y son quienes actúan acompañados por mercenarios de todo tipo y sus medios de comunicación aliados.
- Los compromisos adquiridos para provocar la oscilación, tienen que cumplirse a cualquier costo. Hay que pagar el precio de los financistas.
- Se crean sinergias regionales, por bloques de países o grupos que comparten el nuevo Statu Quo y refuerzan ante el ciudadano la validez o bondades de la tendencia en la cual se vivirá en adelante.
Es posible que a los actores motivadores (agentes geopolíticos externos) se les vaya de las manos, el control de los actores internos y sus acciones lo cual obligará a acciones directas o indirectas para retomar el control y evitar que los competidores geopolíticos se hagan del mismo. En estas condiciones, se atacará la parte más vulnerable del ciudadano (percepciones y realidades sobre seguridad, educación, corrupción, etc.) y crearán las condiciones para la nueva posición del péndulo que seguirá beneficiando a los mismos o a quienes se hagan con el control y así la Ley del péndulo igual se cumple a la espera del momento adecuado para revertir su movimiento.
En estos casos, la ley del péndulo, no es solamente un saludable movimiento natural. Es adicionalmente, una necesidad y consecuencia de las acciones de actores hegemónicos geopolíticos, que a través de cualquier medio, exacerban con técnicas y estrategias perfectamente estudiadas, el ambiente ciudadano a controlar, para que termine pidiendo o forzando un cambio que, posiblemente a quienes menos beneficiará, es a ellos mismos.
Estas estrategias incluyen:
- Promover la inseguridad a través de ataques internos o externos, de tipo "terroristas" o de índole similar, que llevarán a los ciudadanos a elegir opciones que identifiquen como adecuadas para volver a su estado de confort.
- Promover el descontento a través de los medios de comunicación. Maximizando todo lo adverso y minimizando o invisibilizando lo positivo de los mandatarios de turno.
- Alimentando el ego o forzando a errores a los mandatarios para que intenten perpetuarse, yerren en base a su codicia o percepción de impunidad total, se embarquen en asociaciones ilícitas o cometan cualquier acción que justifique el recambio y hasta las intervenciones.
- Forzando por cualquier medio, situaciones sociales o económicas que alimenten el desprestigio del gobierno y la opción de la oposición como tabla de salvación.
Hasta ahora analizamos CÓMO.
Pasemos a analizar el POR QUÉ: La respuesta en parte ya la dimos antes y es en definitiva mantener el orden mundial, de posiciones y privilegios de unos sobre otros. En esta motivación también existe un péndulo pues cuando la industria armamentista ve decaer sus ventas, es hora de promover conflictos locales, tomas violentas del poder, revoluciones armadas, guerras civiles y enfrentamientos focalizados, por motivaciones diversas, sea por el aparecimiento de nuevos recursos naturales, la salida de cauce de un líder, las alianzas peligrosas para los hegemones, o el aparecimiento de nuevas condiciones que forzan el cambio que deberá entonces programarse o provocarse por los dominantes basados en cualquier pretexto real o ficticio, desde la amenaza para la democracia y las libertades, hasta los delitos de odio o religiosos, o los excesos de un grupo sobre otro. Cualquier pretexto será válido para justificar la intervención directa o indirecta.
En respuesta a estas situaciones provocadas, nosotros los no homogéneos, debemos ser capaces de motivar nuestros propios cambios, entendiendo que no necesitamos, ni nos merecemos, gobiernos populistas de cualquier tendencia, tiranos, garrote y zanahorias , corrupción e inestabilidad permanente.
La alternancia y los límites del poder deben ser la vía y la independencia real de funciones la forma, para llegar a contar con un Estado Responsable en el cual se reconozca la validez de ser parte del sistema, pagando impuestos, cumpliendo todas las normas por exigentes que sean, con la capacidad de cuestionar al poder entendiendo que éste es temporal y una oportunidad de servicio con responsabilidad, donde se pueda identificar a quien infringe la Ley, sea ciudadano o funcionario, para que responda por ello sin diluir sus acciones u omisiones en la Institución, la masa o en el nadismo de la burocracia.
Que no nos siga ocurriendo que sigamos manejados por intereses de terceros, exige mayor homogeneidad social, educativa y política. Pensamiento crítico con y ante los medios de comunicación. Consecuencia, para que no tengamos a líderes hablando de los beneficios de lo social y los sacrificios para lograrlo, desde lujosas propiedades, con decenas de asesores a su servicio, desconociendo los procesos que los llevaron al poder, para lo cual muchas veces sólo se necesitó ser "orgánico", y conciencia de que nosotros mismos somos los únicos capaces de cambiarnos y cambiar nuestro entorno.
Principalmente los ciudadanos debemos entender que nada es gratis. Finalmente todo aquello que recibimos en forma de beneficios sociales, no sustentables, termina siendo pagado en cuotas demasiado largas de tiranía, despotismo, crisis o disminución de nuestras libertades, derechos e individualidad: Ahí está la respuesta a la realidad nacional en la cual no nos explicamos por qué si un líder, un modelo económico, un mercado o una revolución es tan bueno, buscamos el constante cambio?. A cada buena escuela, debe seguirle una pensión diferenciada, a cada carretera un peaje para mantenimiento, a cada servicio un costo que refleje la realidad social y económica y a cada subsidio el aporte de quienes más posibilidades económicas tienen y que deberían ser igualmente los que más conciencia social tengan. Todo en un ambiente de reciprocidad Estado-Ciudadano.
La Democracia Directa con el apoyo de la tecnología y el fortalecimiento de las capacidades ciudadanas, los sorteos para reemplazar a los poco meritorios concursos de oposición y méritos, y el incremento de oportunidades sociales para todos, son el ambiente necesario para el crecimiento social y así lograr que el péndulo finalmente sirva para apoyar a que por muy bueno que sea un sistema, estemos permanentemente en la tarea de buscar mejores opciones.
(1)19 de junio de 1935 (edad 80), Quito. Ex presidente del Ecuador por la Izquierda Democrática, del 10 de agosto de 1988 al 10 de agosto de 1992.
(2)http://www.enciclopediadelapolitica.org/Default.aspx?i=&por=l&idind=894&termino= Consultado 07-12-2015
(1)19 de junio de 1935 (edad 80), Quito. Ex presidente del Ecuador por la Izquierda Democrática, del 10 de agosto de 1988 al 10 de agosto de 1992.
(2)http://www.enciclopediadelapolitica.org/Default.aspx?i=&por=l&idind=894&termino= Consultado 07-12-2015
lunes, 23 de noviembre de 2015
Macri y el tablero electoral latinoamericano
El triunfo electoral de Mauricio Macri en Argentina, reactiva la discusión, regional principalmente, sobre la nueva (??) etapa latinoamericana
Existen varios aspectos que enmarcan estas elecciones en Argentina:
Latinoamérica por su parte, no es un territorio de afinidades políticas marcadas. El péndulo funciona en nuestros países y en países modelo para Macri, como Chile, el paso de la Derecha con Piñeira no fue permanente y los chilenos decidieron por Bachelet nuevamente, apenas un período después.
Existen varios aspectos que enmarcan estas elecciones en Argentina:
- La estrecha relación de su actual gobierno con varios gobiernos latinoamericanos de tendencia igual o similar a los cuales este resultado, afectará.
- Electo por fuera de peronistas y radicales, Macri deberá gobernar con ellos en un País bicameral con mayoría de oposición no acostumbrada, de acuerdo a la evidencia histórica, a cogobernar.
- En un País distrital, los afines a Macri gobiernan en los principales distritos pero no en la mayoría de ellos.
- Un margen que no llega a 3 puntos en la votación, deja en evidencia un importante efecto que ya advirtió Keneddy en su tiempo: Se gana con la mitad, pero no se puede gobernar con la otra mitad en contra.
- Un importante nivel de ausentismo que refleja muchas lecturas para concentrarse en ellas.
- El escenario del SUR exhibe una confrontación directa, y reafirmada por el Presidente electo en su primera rueda de prensa, con el régimen de Maduro y la anunciada aplicación de la cláusula democrática. Un nuevo escollo para el régimen venezolano, que en pocos días más tendrá elecciones y donde este tipo de medidas, sin duda influirán en el electorado, aun cuando por ahora solo sea un anuncio pues CFK sigue en el poder.
- La Presidenta CFK ha convocado al Presidente electo inmediatamente a la casa presidencial, en lo que se espera sea el anuncio de una transición ordenada y transparente. De esa reunión, de las declaraciones que surjan a partir de la misma, y los resultados del trabajo de los equipos que de seguro se integrarán entre el Presidente electo y la Presidenta saliente, se podrá deducir cómo será el ambiente de la transición argentina.
En las Relaciones Internacionales, los países y las regiones no son entes aislados. Se crean olas de sinergias y olas de divergencias que también son pendulares y que en el caso nuestro, no nos han permitido desarrollar proyectos latinoamericanos de integración, sino en el marco y en los límites fijados por la geopolítica y los intereses mundiales de los hegemones. Otras regiones y países tienen claro su destino y han decidido su modo de convivencia interna y de repartición mundial del bienestar, lo cual inevitablemente lleva a enfrentamientos que son visibles ahora en confrontaciones que pasan de la guerra fría a las guerras civiles impulsadas por poderes externos, los bloqueos y las tomas de posiciones de fuerza y presión, y con unas NNUU donde el poder de veto sigue perteneciendo a quienes nos gobiernan a nivel mundial, sin que se vislumbren cambios ni a mediano ni a largo plazo.
La madurez política y el pensar crítico ciudadano, no arriban al continente. Las estrategias electorales de quienes pierden y ganan las elecciones en Argentina así lo confirman. Seguimos en un populismo alternativo de izquierda o de derecha, matizados por estrategias de miedo, de impacto mediático, revanchismos y odios alternados. Empresas privadas estratégicas de un solo dueño en el neo liberalismo despiadado, pasan a ser empresas públicas de muchos, y por tanto de ningún, dueño y de contados amos que se reciclan y quieren perdurarse en el poder, lo cual a veces les funciona y otras veces no, en el socialismo remozado de las mismas viejas ideas y estrategias.
Argentina ha tomado una opción y lo curioso es que esa es: No pronunciarse mayoritariamente a favor de una u otra tendencia, lo cual al momento de gobernar hará que sean necesarias alianzas y que se repitan los vicios de hacerlo en estas condiciones.
Al parecer, haberle dado amplios poderes y tiempo a una tendencia política no resultó en el cambio que todos esperaban, y que muchos se alegran de que no se haya logrado, para tener opción de encaramarse nuevamente en el triunfo electoral que apela a las fallas de otros más que a los méritos propios. Así las cosas, el tablero electoral latinoamericano se agita bajo la influencia de las nuevas posibles sinergias que el triunfo de Macri, generará.
miércoles, 4 de noviembre de 2015
A revivir los gremios profesionales
Los gremios profesionales fueron, durante décadas, el sostén de la generación y desarrollo de políticas para los sectores estratégicos, e individualmente o en alianza con sindicatos y gremios empresariales, los proponentes de las más importantes iniciativas para promover el aprovechamiento en beneficio nacional de sus principales proyectos y para evitar las privatizaciones que, periódicamentem promueven poderosos intereses creados e impulsados planificadamente por gobiernos y autoridades de turno, en afanes nada inocentes de hacerse con la carne y dejarle al Estado, o sea a todos nosotros, los huesos.
En el presente gobierno por diferentes razones, ninguna de ellas justificada, se intentó, y en gran medida se logró, desmantelar la estructura y organización gremial profesional con la que contábamos en el país, eliminando la obligación de afiliación para el ejercicio profesional, a cuento de la libertad de asociación, en un acto que solamente fue un pretexto para anular a gremios empresariales que se identificaban como otro frente político a enfrentar por el Gobierno. Con este golpe certero, y con poca o escasa capacidad de reacción de los gremios profesionales, éstos quedaron en el práctico abandono y muchos no sobrevivieron o sobreviven solamente gracias a la convicción de quienes los integramos y seguimos aportando, como siempre lo hemos hecho, para mantenerlos vigentes.
Los gremios profesionales, de los cuales salieron muchos Ministros de Estado e incluso Presidentes y Vicepresidentes de la República, son el mayor tanque de pensamiento al cual debe recurrir todo País con un gobierno sensato, para apuntalar su planificación, afianzar su desarrollo y orientar la pertinencia de la Educación Superior. Sin los gremios profesionales, no existe la voz guía profesional, la técnica juega un rol secundario y la política se entroniza en la toma de decisiones, dejando una estela de inversiones malas, innecesarias, excesivas, duplicadas o improductivas que acompañan a aquellas exitosas que también existen.
La tradición democrática de los gremios profesionales, muy específicamente de los gremios de la ingeniería nacional, que es al que nos pertenecemos, resalta en medio de una clase política ávida de poder y de reelecciones indefinidas. El buen manejo de sus recursos y la transparencia de sus dirigentes, mantuvo estos gremios vigentes por décadas y es hora de que retomemos el trabajo para que nuevamente el ejercicio profesional, sea promovido, controlado y apoyado por pares.
Las Instituciones de la Educación Superior, cumplen su rol en las aulas. La pertinencia es el principal nexo con el ejercicio profesional y con la vida real por tanto, pero la academia no puede, no debe, evaluar, acreditar o normar el ejercicio profesional que igualmente se contempla en la Constitución, con atributos de calidad y titulación. Este es el rol que debe estratégicamente asignarse a los gremios y que así debe retomarse, para promover la asociatividad, la evaluación continua, la especialización profesional permanente, las propuestas de políticas públicas desde la ciudadanía en ejercicio profesional, el peritaje de la práctica profesional y las políticas educativas post universitarias con realimentación de resultados de aprendizaje reales, así como la contratación pública transparente, equitativa y distributiva.
Los gremios nacionales de ingeniería a su vez, deben promover su presencia política activa para que al igual que hoy se han incorporado en los partidos políticos los grupos de profesionales o participan de política partidista los dirigentes gremiales aliados a los partidos políticos, tengamos opciones reales de impulsar la agremiación profesional como una práctica democrática necesaria, si queremos contar con profesionales idóneos que lideren la opinión pública en los temas de su competencia.
El tejido social enorme que involucra a los gremios profesionales, se encuentra intacto para ser reactivado por líderes con nuevas ideas y nuevos líderes que nos proyecten al futuro con efectividad, dada la cercanía de los profesionales con los ciudadanos que requieren sus servicios y con los colegas que comparten las dificultades de la profesión, la cercanía de miles de nuevos profesionales que deberán contar con un medio de trabajo idóneo, estable, sostenible y alineado con las políticas de desarrollo nacional y las circunstancias actuales que exigen la vigilancia permanente sobre los recursos del Estado en los proyectos estratégicos, en las nuevas y futuras alianzas público privada y en la no privatización por la que tanto luchamos y que nuevamente exige nuestra atención.
El Norte hacia el cual debemos enrutarnos como país debe sustentarse técnicamente para que se mantenga en el tiempo. Los profesionales y sus gremios deben ser parte institucional de la planificación nacional y de la generación y desarrollo de políticas de desarrollo, para que ésta se oriente más pragmáticamente y se realicen periódicas evaluaciones para realimentarlas y asegurar su continuidad y la consecución de los objetivos que las motivaron.
El llamado y la alerta están hechos. Los profesionales y los gremios que nos agrupan y que durante décadas han sido el pilar para evitar que Ecuador sea caldo de cultivo de privatizaciones y malos negocios para el Estado que siempre son buenos negocios para unos cuantos, debemos convocarnos para reagruparnos en nuevas estructuras gremiales, con una nueva Ley de Ejercicio Profesional que esté acorde con el necesario, aunque no siempre bien enfocado, cambio de la matriz productiva.
Lo deseable es que desde el poder político, desde los asambleístas y desde la institucionalidad del Estado, se impulse con energía un gremialismo profesional independiente, transparente y con opciones de ser el socio estratégico de un Estado que para resolver una situación de crisis, política y económica que se avecina con mayor fuerza, requiere de su concurso. Si esto no se da por acción u omisión de la clase política, debemos tomar las riendas de nuestro propio guión y actuarlo con decisión, madurez y patriotismo.
En el presente gobierno por diferentes razones, ninguna de ellas justificada, se intentó, y en gran medida se logró, desmantelar la estructura y organización gremial profesional con la que contábamos en el país, eliminando la obligación de afiliación para el ejercicio profesional, a cuento de la libertad de asociación, en un acto que solamente fue un pretexto para anular a gremios empresariales que se identificaban como otro frente político a enfrentar por el Gobierno. Con este golpe certero, y con poca o escasa capacidad de reacción de los gremios profesionales, éstos quedaron en el práctico abandono y muchos no sobrevivieron o sobreviven solamente gracias a la convicción de quienes los integramos y seguimos aportando, como siempre lo hemos hecho, para mantenerlos vigentes.
Los gremios profesionales, de los cuales salieron muchos Ministros de Estado e incluso Presidentes y Vicepresidentes de la República, son el mayor tanque de pensamiento al cual debe recurrir todo País con un gobierno sensato, para apuntalar su planificación, afianzar su desarrollo y orientar la pertinencia de la Educación Superior. Sin los gremios profesionales, no existe la voz guía profesional, la técnica juega un rol secundario y la política se entroniza en la toma de decisiones, dejando una estela de inversiones malas, innecesarias, excesivas, duplicadas o improductivas que acompañan a aquellas exitosas que también existen.
La tradición democrática de los gremios profesionales, muy específicamente de los gremios de la ingeniería nacional, que es al que nos pertenecemos, resalta en medio de una clase política ávida de poder y de reelecciones indefinidas. El buen manejo de sus recursos y la transparencia de sus dirigentes, mantuvo estos gremios vigentes por décadas y es hora de que retomemos el trabajo para que nuevamente el ejercicio profesional, sea promovido, controlado y apoyado por pares.
Las Instituciones de la Educación Superior, cumplen su rol en las aulas. La pertinencia es el principal nexo con el ejercicio profesional y con la vida real por tanto, pero la academia no puede, no debe, evaluar, acreditar o normar el ejercicio profesional que igualmente se contempla en la Constitución, con atributos de calidad y titulación. Este es el rol que debe estratégicamente asignarse a los gremios y que así debe retomarse, para promover la asociatividad, la evaluación continua, la especialización profesional permanente, las propuestas de políticas públicas desde la ciudadanía en ejercicio profesional, el peritaje de la práctica profesional y las políticas educativas post universitarias con realimentación de resultados de aprendizaje reales, así como la contratación pública transparente, equitativa y distributiva.
Los gremios nacionales de ingeniería a su vez, deben promover su presencia política activa para que al igual que hoy se han incorporado en los partidos políticos los grupos de profesionales o participan de política partidista los dirigentes gremiales aliados a los partidos políticos, tengamos opciones reales de impulsar la agremiación profesional como una práctica democrática necesaria, si queremos contar con profesionales idóneos que lideren la opinión pública en los temas de su competencia.
El tejido social enorme que involucra a los gremios profesionales, se encuentra intacto para ser reactivado por líderes con nuevas ideas y nuevos líderes que nos proyecten al futuro con efectividad, dada la cercanía de los profesionales con los ciudadanos que requieren sus servicios y con los colegas que comparten las dificultades de la profesión, la cercanía de miles de nuevos profesionales que deberán contar con un medio de trabajo idóneo, estable, sostenible y alineado con las políticas de desarrollo nacional y las circunstancias actuales que exigen la vigilancia permanente sobre los recursos del Estado en los proyectos estratégicos, en las nuevas y futuras alianzas público privada y en la no privatización por la que tanto luchamos y que nuevamente exige nuestra atención.
El Norte hacia el cual debemos enrutarnos como país debe sustentarse técnicamente para que se mantenga en el tiempo. Los profesionales y sus gremios deben ser parte institucional de la planificación nacional y de la generación y desarrollo de políticas de desarrollo, para que ésta se oriente más pragmáticamente y se realicen periódicas evaluaciones para realimentarlas y asegurar su continuidad y la consecución de los objetivos que las motivaron.
El llamado y la alerta están hechos. Los profesionales y los gremios que nos agrupan y que durante décadas han sido el pilar para evitar que Ecuador sea caldo de cultivo de privatizaciones y malos negocios para el Estado que siempre son buenos negocios para unos cuantos, debemos convocarnos para reagruparnos en nuevas estructuras gremiales, con una nueva Ley de Ejercicio Profesional que esté acorde con el necesario, aunque no siempre bien enfocado, cambio de la matriz productiva.
Lo deseable es que desde el poder político, desde los asambleístas y desde la institucionalidad del Estado, se impulse con energía un gremialismo profesional independiente, transparente y con opciones de ser el socio estratégico de un Estado que para resolver una situación de crisis, política y económica que se avecina con mayor fuerza, requiere de su concurso. Si esto no se da por acción u omisión de la clase política, debemos tomar las riendas de nuestro propio guión y actuarlo con decisión, madurez y patriotismo.
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